Viaje a la humilde tumba del inventor de la Pepsi-Cola

Viajamos a New Bern, en Carolina del Norte, Estados Unidos, para visitar la humilde tumba del hombre que no pudo sacar provecho de la mina de oro que inventó, la Pepsi-cola.

New Bern es conocida como la Cuna de la Pepsi, por una buena razón. En su farmacia, Bradham creó «La bebida de Brad», que pasó a llamarse Pepsi-Cola en 1902. La última morada del señor Bradham se encuentra a pocas manzanas de la famosa farmacia.

Nacido en Chinquapin, Carolina del Norte, se graduó en la UNC, y después se matriculó en la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland. Regresó a Carolina del Norte, donde fue profesor de la escuela pública durante un año y más tarde abrió una farmacia en New Bern.

Como con la mayoría de las farmacias de la época, tenía una fuente de soda y una barra con comida. Una tarde, en 1898, experimentó con una mezcla de vainilla, extracto de nuez de cola, y otros «ingredientes secretos», consiguiendo una bebida que en un principio se llamó «La bebida de Brad», pero poco tiempo después la llamaron Pepsi-Cola. El nombre de la bebida se debe a una combinación de los términos pepsina y cola, y se aseguraba que dicha bebida ayudaba a realizar la digestión.

La bebida se hizo muy popular y Bradham decidió tenerla fabricada. Patentó la bebida y comenzó a fabrica el jarabe de forma industrial en 1902, de esta forma nació la compañía el 24 de diciembre de 1902 y seis meses más tarde se registró la marca Pepsi-Cola.

El jarabe se vendía a otras farmacias, donde al mezclarlo con soda se convertía en Pepsi-Cola. En 1905 la compañía tenía tanto éxito que Bradham empezó a embotellar el producto y a ponerlo a la venta en los supermercados. Ese año se contrataron dos empresas embotelladoras para poder satisfacer la creciente demanda de los consumidores.

Bradham fue un miembro muy activo de la sociedad civil de Carolina del Norte, además de dirigir su creciente empresa de refrescos, fue Presidente del Banco Popular de New Bern, y sirvió en la Junta de Comisionados del Condado.

En 1923, cuando estaba en la cima de su éxito, Bradham y la empresa Pepsi-Cola se declararon en bancarrota. Bradham compró una gran cantidad de azúcar a un precio récord de 28 centavos de dólar por libra, y en las siguientes semanas el precio se redujo a sólo cinco centavos de dólar por libra, dejándolo atrapado con un alto stock de azúcar que el consumidor no compraría.

La compañía fue vendida por 35.000 dólares y Bradham volvió a su farmacia.

Bradham murió en 1934, después de una larga enfermedad. Fue enterrado en el cementerio de Cedar Grove en New Bern.