Derinkuyu, una misteriosa ciudad subterránea en Turquía

Como algo salido de una surrealista película de terror nuestro viaje nos conduce a la ciudad subterránea de Derinkuyu, en Turquía, descubierta cuando un hombre que realizaba unas obras en su casa encontró un cuarto oculto detrás de una pared, descubriendo al profundizar un antiguo complejo subterráneo de 18 pisos de profundidad.

Probablemente la ciudad subterránea de Derinkuyu se empezó a construir en torno al siglo VII o VIII AC, con la finalidad de ofrecer protección a los antiguos pobladores contra las fuerzas invasoras que frecuentemente arrasaban la región, haciendo de ella una ciudad cuyo fin era proporcionar protección y seguridad. Localizada en la región de Capadocia, Derinkuyu es conocida por ser la de mayor atracción turística de las 37 ciudades subterráneas abandonadas de esta región. Si en nuestro viaje a Turquía decidimos visitar la ciudad, tan sólo veremos un 10% aproximadamente, el

Derinkuyu fue creciendo continuamente desde su creación, y se expandió de manera significativa durante los siglos bizantinos de época posterior. La «ciudad» oculta se cree que pudo dar protección a unos 20.000 habitantes durante largos períodos de tiempo gracias a una serie de sorprendentemente avanzados servicios urbanos.

La ciudad desciende 18 pisos bajo tierra, es más profunda que cualquier otro complejo subterráneo de los que se encuentran en la zona, y está equipado con miles de pozos de ventilación y corrientes de agua que proporcionan aire fresco y agua corriente a cada nivel de la ciudad. Se han encontrado habitáculos para establos, iglesias, alojamiento, almacenamiento, y por supuesto, una bodega, no sea que los ciudadanos se aburrieran durante un asedio. La ciudad estaba protegida por puertas de ruedas de piedra maciza que eran esencialmente otra pared.

Hoy en día se han encontrado más de 600 entradas a la ciudad subterránea de Derinkuyu en los patios de residencias privadas y alrededor de la ciudad, lo que puede dar la impresión de que podía haber sido un punto débil en su impresionante sistema defensa, pero cientos de entradas o no, es dudoso que los enemigos pudieran pasar más allá de unos pocos metros antes de encontrar las enormes puertas de piedra.